Año: 2022
Ubicación: Puerto Madero, Buenos Aires, Argentina
Proyecto presentado en el Concurso Silos de Buenos Aires, organizado por Terra Viva Competitions
Equipo: Maya Suárez, Eduardo Villavicencio, Andrés Montaldo
Descripción:
Los silos son estructuras industriales cuya forma responde a los procesos y flujos de la función específica que cumplen: el almacenamiento de materia prima.
Con la intención de conservar la memoria del edificio dentro del paisaje local, la intervención refuerza su imagen industrial, pero transgrede las lógicas de los procesos originales sustituyendo granos por humanos. Así, en vez de materia en inactividad, sus espacios invitan al movimiento, al encuentro, al intercambio, a la transformación.
Reconocer, reformar, reocupar, recomponer, reconectar, reactivar y reintegrar fueron las operaciones que permitieron abordar el problema y hacer de la propuesta un espacio público total que se construye en múltiples ejes y niveles. Es un proyecto concebido desde el recorrido y las visuales, donde las forma y el espacio son los protagonistas. No hay un programa de usos, solo lugares de tránsito y permanencia.
La propuesta es un manifiesto arquitectónico sobre la finalidad sin fin. Se opone al utilitarismo, el mercantilismo y la privatización que configura nuestras relaciones con la ciudad y se propone como un artefacto (facto por el arte) urbano que se expone a sí mismo cargado de expresividad. Se trata de un nuevo corazón de ciudad donde se rompen los límites entre el adentro y el afuera; el arriba y el abajo; el parque, el río y la ciudad.
Se plantea como un elogio al ocio sobre el negocio, a lo común sobre lo privado, al encuentro social sobre la individuación alienante. Recuperando la metáfora industrial, se define como una NO FÁBRICA; o más bien, cómo una fábrica de ciudadanos y no de productos.